Estimadas criaturas del Mundo de Ilusión y Fantasía (MIF):

Os escribo en nombre de Loca Academia de Vaders, la academia que apuesta por restaurar la cordura en el Imperio formando a supervillanos dispuestos a dominarlo.

Esta misiva urgente tiene por objeto informaros de la inmensa tristeza que se palpa en el claustro de profesores, pues estos días de activismo feroz a consecuencia del 15M, han permitido que la Academia tome consciencia de lo inútil que ha sido su labor durante estos años.

Siempre nos ha costado trabajo ganar adeptos y aumentar el número de matriculados en cada curso, pero nunca sospechamos los verdaderos motivos. Gracias al movimiento 15M hemos sabido por qué:

Nos han castrado a nuestros padawan y los han desterrado al MIF, el Mundo de Ilusión y Fantasía (salvo honrosas y meritorias excepciones).

Lo han hecho muy bien, pues desde el Mundo de Ilusión y Fantasía es imposible que una revolución prospere. El poder tiene asegurada su hegemonía porque lleva años lobotomizando a las nuevas generaciones para que no sepan molestar. No os ofendáis, por favor. Lo que importa es que salgáis cuanto antes de ese mundo artificial y volváis a la vida. Entre todos podemos conseguirlo.

Con el fin de sacaros de ese pozo, la Academia ha dedicado estos días a recopilar toda la información posible sobre los lazos que os unen al Mundo de Ilusión y Fantasía. Hay que cortar esos lazos cuanto antes y, para ello, lo mejor es empezar por lo más llamativo:

Os han convertido en esclavos del lenguaje políticamente correcto.

¡Serán mamones! ¡Qué bien se lo han montado! Saben de sobra que esa forma de comunicaros os incapacita porque dificulta la comprensión, pues no va al grano. Además, las cosas deben ser llamadas por su nombre y no por el que han elegido los poderosos. En una revolución esto es vital.

A continuación, algunos ejemplos detectados durante estos días:

– Acciones para la diversidad funcional ——–> Si no perteneces al Mundo de Ilusión y Fantasía, puedes interpretar que se está hablando de repartir el trabajo entre varias personas dependiendo de las cualidades de cada uno. Por ejemplo, un grupo que se dedique a diseño gráfico, otro a la limpieza, otro a la cocina, otro a hablar con los medios… o sea, que hay diversidad funcional, ¿no? Pues, por lo visto, diversidad funcional significa minusvalía. Con este lenguaje es imposible entenderse.

Duplicación del género en todas las palabras posibles ——–> ¿no creéis que queda un poco ridículo decir en voz alta que las banqueras y los banqueros son unas ladronas y unos ladrones? Lleváis toda la razón, pero el mensaje pierde fuerza. Hay que enardecer a las masas, pero con esa fórmula es imposible. Yo apostaría por decir que los banqueros son unos hijoputas.

– A colación de lo anterior, he leído panfletos que para mí han sido difíciles de interpretar. No es que no sepa leer, es que un escrito lleno de equis donde deberían ir oes, resulta caótico. Ya me diréis cómo se lee en voz alta un texto que incluye a lxs banquerxs, lxs compañerxs o lxs políticxs. Es que ya no vale ni la arroba, joer. Escribir de esa forma es contraproducente para convencer a alguien. Por más razón que se tenga en el contenido, cualquier atisbo de seriedad desaparece automáticamente. ¡Y eso es lo que quiere el poder! ¡que no nos pongamos serios!

– El lenguaje políticamente correcto está lleno de trampas en las que podemos caer. El otro día se hablaba en una asamblea sobre la importancia que tiene la implicación de todos los ciudadanos. Hasta aquí, bien; pero alguien tomó la palabra para repudiar la palabra ciudadano porque excluía claramente a la gente de los pueblos. Vamos a ver… si piensas en la palabra democracia, el primer concepto que te viene a la cabeza es el de ciudadano. ¡Que se lo pregunten a los romanos! Podéis comprobarlo, por ejemplo, en la tercera acepción de esa palabra en la RAE:

3. m. Habitante de las ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país.

¡Justo lo que queremos! ¡Ser ciudadanos! ¿Acaso Educación para la ciudadanía no se imparte en los colegios de los pueblos? ¿O qué pensabais, que allí se llama Educación para los gañanes y las gañanas? Hombre, por Dios.

Pero lo realmente peligroso, es que en esa asamblea se llegó a gastar tiempo (precioso tiempo perdido) en votar si había que utilizar o no el término ciudadano. Salió que no se utilizara por ser excluyente para los habitantes de los pueblos, y que había que sustituirlo por seres humanos. Don Emilio Botín debe de estar partiéndose de risa en su sillón de piel de ternerita púber.

Por favor, intentad no entrar en su juego. Ellos han dispuesto las herramientas necesarias para que no prospere ninguna iniciativa popular y, como sigamos usándolas, no conseguiremos nada. Lo que pedimos es demasiado importante como para andarse con gilipolleces.

Recordad que el lenguaje políticamente correcto nunca puede ser bueno porque lleva implícito el término político.

Como esto me está quedando muy largo, espero seguir mañana en una entrada nueva.

Sólo son sugerencias de la Academia. Un abrazo,

 

Mara Jade Garland

Vader y políticamente incorrecta

Anuncios