Tal y como les apuntábamos en la entrega anterior de Himnos en España, en esta ocasión nos centraremos en Aragón, una tierra muy a tener en cuenta por su resistencia pertinaz ante el leísmo, ese mal lingüístico que lleva siglos apoderándose de nuestro idioma. Nosotros hemos caído. Los aragoneses, gracias a Dios, sobreviven estoicamente haciendo gala de sus “lo” con una corrección encomiable.

Otro factor destacable de ellos, es la historia de la proclamación de su actual himno oficial en 1989, a pesar de que ya se intentó adoptar como himno aragonés el Canto a la Libertad de José Antonio Labordeta. Tras su muerte, se está volviendo a reivindicar esta canción para que se convierta en el auténtico himno oficial, un gesto que, como comprenderán, causa gran simpatía en la Academia. Y es que lo que aprobaron entonces fue esto:

Una vez más volvemos a soportar el fenómeno de tener un auténtico truño como himno oficial. ¿Hasta cuándo?

Como el Canto a la Libertad de Labordeta ya está siendo reivindicado desde dentro, en la Academia hemos analizado otras propuestas que se adapten a las tres reglas que debe cumplir un himno. En esta ocasión hemos tenido tres finalistas, así que rogamos a nuestros lectores que vean con sus propios ojos las propuestas que, con gran pesar, han sido descartadas por nuestro jurado. Merecen la pena.

En tercer lugar ésta:

¿Cómo se les ha quedado el cuerpo? Pues eso no es nada; vean a nuestra medalla de plata:

Hay un “Soy de Huesca”, pero no ha sido del agrado del jurado.

Y por fin, nuestra medalla de oro; la canción que debería ser el himno oficial por méritos propios, porque sería reconocida en cualquier parte y porque se presta a la participación espontánea del populacho:

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En capítulos anteriores:

– Himnos en España.- 1 (prólogo y Galicia).

– Himnos en España.- 2 (Asturias).

– Himnos en España.- 3 (Euskadi).

– Himnos en España.- 4 (Navarra).

   

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