Como algunos de ustedes sabrán, la paga extraordinaria de verano ganada con el sudor de la frente de servidora, ha vuelto a caer este año en tierras asturianas. Con mis posibilidades, bien podría haberme permitido un viajecito al Caribe, pero paso; no concibo una tierra mejor que ésta para invertirla.

¿Y qué tiene de especial este sitio para que nuestra Mara Jade muestre semejante entusiasmo? –se preguntarán ustedes. Pues muchísimas cosas, pero me voy a centrar en algo que, simple y llanamente, no creo que abunde mucho por ahí: me refiero al carácter folclórico-festivo singular de sus habitantes, gente sin complejos que lo mismo adopta el España Cañí como himno para una asociación, que utiliza Los Nardos para sus celebraciones populares. Eso es así, y lo es porque pueden: al fin y al cabo España son ellos y, de ahí para abajo, todo es tierra reconquistada.

Por si no me creen, les mostraré un video de un desfile del Bando de San Roque (Llanes) al son de su himno, interpretado por la Banda de Música de San Martín del Rey Aurelio:

Tengo que reconocer que este video es bastante soso y, por tanto, poco representativo de lo que pude ver este verano en las calles de Llanes, pero no he encontrado otra cosa. Sin embargo, para hacerse una idea del ambiente que se puede llegar a crear con ciertas canciones populares, nada mejor que el pasacalles del Bando de la Guía, también en Llanes, donde nadie puede estarse quieto ni callarse por culpa de Los Nardos:

Esto demuestra algo evidente: los cánticos populares son para disfrute y regocijo del pueblo y sólo para eso.

De este hecho hemos sacado la siguiente conclusión: en España tenemos unos himnos de mierda en nuestras Comunidades Autónomas. Un himno, para ser considerado como tal, debe cumplir los siguientes requisitos:

  1. Que se pueda arrancar uno con él en serio estado de embriaguez y el cántico sea secundado por los compañeros de borrachera.
  2. Que su procedencia sea reconocible en cualquier punto de España donde se cante.
  3. Que al oír el cántico los ajenos a la tierra, piensen en cómo molaría convertirse, aunque fuera temporalmente, en arraigado lugareño.

Por todo ello, Loca Academia de Vaders inicia hoy un monográfico con sus propuestas para HIMNOS EN ESPAÑA, lugar donde ningún himno es válido según las tres reglas anteriormente expuestas. Bueno, ninguno excepto dos que ya desvelaremos en su momento.

Hoy empezaremos con nuestra propuesta para Galicia, cuyo himno, por muy bonito que sea (que lo es)…

 

…no tiene nada que hacer ante esto:

 

Sí señor; parece increíble, pero es totalmente cierto. El Boss, que no es tonto, sabe cómo abrir un concierto. Con el himno auténtico tiene a todo el público ganado, casi a punto de orgasmar. ¿Habría obtenido la misma respuesta de haberse decantado por el himno oficial? Claro que no. Esto no hace más que corroborar nuestra teoría sobre los himnos y nos anima a continuar con nuestras propuestas en las próximas entregas.

¡No se las pierdan! 

 

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