Queridos alumnos de la Academia: hemos vuelto. Desgraciadamente se acabaron las vacaciones, así que aquí nos tenéis, sables de luz en mano para reanudar con éxito nuestra actividad docente.

¿Habéis sido buenos? ¿Os estáis divorciando muchos de vosotros? Los que aún no lo hayáis conseguido, recordad que tenéis una segunda convocatoria en navidades, así que ¡a ponerse las pilas!

Quisiera inaugurar este nuevo curso mostrándoos parte de un texto magistral, cuyo estilo exquisito deberíamos imitar hasta para hacer la lista de la compra. Se trata de una columna de opinión firmada por Salvador Sostres, publicada en el diario El Mundo el pasado 25 de agosto a consecuencia de la reciente visita de José Montilla a El Bulli, ya sabéis, ese sitio en el que tiene guardada su Thermomix Ferrán Adriá (actor de doblaje especializado en dibujos animados).

Diario El Mundo – 25/08/2010. Suplemento UVE (un verano extra), página 3. Columna de Salvador Sostres.

Extractos y comentarios:

 

Es la única persona que ha ido a El Bulli por la tarde y no ha hecho lo que fuera por quedarse a cenar. No sólo no intentó que le dieran una mesa, sino que rehusó la que gentilmente le ofrecieron. José Montilla, el primer presidente analfabeto de la Generalitat de Cataluña. […]

Hombre ¡por Dios! ¿Cómo se puede rehusar semejante ofrecimiento? ¡Y encima siendo gentiles con él, que tampoco había ninguna necesidad! De no haber sido analfabeto habría aceptado con el culo hecho pepsicola, como haría cualquier hijo de vecino capaz de interpretar mínimamente el lenguaje escrito.

 

Pero Montilla, ya en plena campaña electoral, buscaba la foto sin más, y naturalmente la reunión no sirvió para concretar nada porque, si Dios quiere y los catalanes no vuelven a equivocarse, tendremos presidente nuevo en noviembre.

Cierto. La democracia es una puta mierda que permite que los catalanes voten mal (creo que acabo de inventar una nueva definición de la palabra democracia). Algunos saben votar, pero la mayoría de ellos deben ser tan analfabetos como Montilla. A ver si no por qué no sale el PP, ¿no? Espero que esta vez voten bien porque me gusta Alicia Sánchez-Camacho. Tiene pinta de bien alimentada, de lo que se deduce que es una clienta potencial para El Bulli y, por tanto ¡no es analfabeta! Fácil, ¿no?

sanchez-camacho

 

 

Así las cosas, lo más memorable que dejó la cita fue el contraste: nunca un genio tan deslumbrante y un paleto tan escaso se habían encontrado desde que aquel falangista fanfarrón asesinó a Federico García Lorca. En Cala Montjoi, por fortuna, no hubo muerte. […]

Será porque Montilla no iría armado y es de suponer que en El Bulli no hay cuchillos. No creo que haya por allí ningún alimento tan grande como para tener necesidad de cortarlo.

 

Montilla en El Bulli es una salchicha Óscar Mayer en el bufete de Semon. […]

Perdón por mi ignorancia. Ni idea de qué es el bufete de Semon, pero debe de ser algo carísimo, o sea de mucha calidad, aunque a mí lo de bufete me suene más bien a sitio cutre cerca de la playa. Reitero mis disculpas al Sr. Semon.

 

La conversación entre Adriá y Montilla fue breve y anodina, y lo que arrasó definitivamente cualquier esperanza de vida inteligente en la actual presidencia de la Generalitat fue el motivo que dio Montilla cuando, una vez más, declinó la invitación de quedarse a cenar. Dijo que no podía porque tenía una sardinada popular en Rosas organizada por el PSC. Despreciando El Bulli y refugiándose cobardemente en una sardinada, como quien se va a esconder bajo las faldas de una madre, ahí estuvo José Montilla explicitando su gusto y su gracia, y los frutos de su cultura general.

O sea, que a Montilla parece ser que le gustan las sardinadas ¡y no le avergüenza reconocerlo! Todos sabemos que hay una relación muy estrecha entre las sardinas y el nivel de analfabetismo en la población. De hecho, soy partidaria de que se prohíba la venta de sardinas en lata, una conserva que está haciendo mucho daño a nuestro país.

 

El toro le miró de frente y él huyó a la sardinada porque no tuvo el valor de afrontar el reto intelectual que siempre supone cenar en El Bulli. Tal como escarbó en la votación (SIC) sobre la prohibición de los toros en Cataluña, dando libertad de voto a los diputados de su partido. Sardinada, morralla sin agallas que no merece el mar.

bulli El toro de El Bulli que “lo miró de frente” provocando la huida.

Hombre, es que eso de dar libertad de voto está muy feo. Esta gente aún no se ha dado cuenta de que la democracia es un arma para utilizarla bien, o sea cuando nos interese. Como si no fuera suficiente con dejar votar a la población de vez en cuando, ya ves tú.  Y en cuanto a las sardinas, ya he dicho que estoy de acuerdo, pero es que nunca lo habría expresado de forma tan poética ¡morralla que no merece el mar, eso son! ¡fuera las sardinas, las ratas del mar!

 

Ya hace demasiado tiempo que la Cataluña grasienta y tan vulgar de las sórdidas sardinadas populares corta las alas y la esperanza de la Cataluña emergente, brillante e invencible que El Bulli, genio y toro, proyecta a las estrellas.

 Pojclaro que las sardinadas son sórdidas. Horribles y dantescas, añadiría, con toda esa chusma pobre en su bolsillo, pobre en su cultura, engullendo al aire libre como salvajes, incapaces de valorar en su justo término la existencia de paraísos terrenales como El Bulli. No quisiera, queridos lectores, que malinterpretarais al Sr. Sostres, cuyas referencias a las sardinadas podrían induciros a pensar que reniega de las tradiciones populares. No es así, pues en el extracto anterior había dejado suficientemente clara su disconformidad con el resultado de la votación para la prohibición de los toros en Cataluña, cuya culpa es de Montilla. Y es que hay tradiciones populares que son buenas y no deben prohibirse por el capricho de unos cuantos, como todos sabemos. Sin embargo, existen tradiciones populares que no nos dejan emerger, que son el fiel reflejo de la vulgaridad y la mediocridad que nos rodea impidiendo que la población prospere, siendo el caso más representativo el de las sardinadas en Cataluña (no quiero ni pensar en los calçots. Vulgar, vulgar, vulgar)

Por todo ello, desde Loca Academia de Vaders hacemos un llamamiento: hagamos algo para prohibir las sardinadas y vayamos todos a El Bulli (antes de que lo cierren, claro). Salvemos a Cataluña de la vulgaridad antes de que Montilla acabe con ella.

 

Anuncios