Los días van pasando y no obtengo respuesta alguna por parte de los Sres. de Coca-Cola. Creo que mi propuesta de colaboración con ellos podría ser muy interesante, pero como sigan así, tendré que buscarme a otros que experimenten conmigo.

No obstante, he decidido darles otra oportunidad y recordarles que podemos renegociar las condiciones. Necesito pluriemplearme y ellos deberían aprovechar esta ocasión para contar entre sus filas con alguien tan capacitado como yo. Bueno, va, que voy a arrastrarme:

¡Por favor, reconsideren mi propuesta!

Miren, les muestro la viva imagen del ansia. Se trata del momento de apertura del sobre de mi última nómina:

VADERNOMINA

Recapaciten, ¿no ven que lo necesito?

 

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