Tenía asumido que el calificativo “meyder” que se me impuso ridiculizando mi posición de beyder, estaba bastante fundamentado. Pero ha sido hoy cuando he sido consciente de la extrema gravedad del asunto.

Esta semana me encuentro en misión oficial fuera de las fronteras vader, en una labor continuada de exploración y conquista de otros mundos. Para pernoctar y asimilar todos los datos obtenidos gracias a las numerosas tácticas empleadas, he sido aceptada en un modesto hostal, cuyos huéspedes y empleados, evidentemente, desconocen mis planes.

Hoy, día 1 de la misión, me he dispuesto a darme una ducha pausada y relajante (se puede ser combativa, sí, pero limpia y honrada), con la circunstancia de verme en la necesidad de dejar el móvil cargándose mientras tanto, no fuera a ser que tuviera que atender alguna urgencia de la Academia. Al no encontrar enchufes libres, he tenido que utilizar el del baño, colocado junto al lavabo, cometiendo el lamentable error de dejar fuera el teléfono para evitar, en la medida de lo posible, que la humedad hiciera mella en el aparato.

En principio, todo parece muy razonable, pero ¿qué ha ocurrido cuando he entrado en la bañera? Nada importante, excepto que, de repente, me he acordado de Marion Crane. Vaaaale, ya sé que yo no he robado aún un millón de dólares de mi empresa, pero a ella le pasó lo que le pasó en la bañera de un motel, y ¿dónde estaba yo? En la bañera de un hostal (que también acaba en L), sola y vendida en 1 m2, como ella. Además, recordé que la puerta de la habitación no puede cerrarse con llave por dentro y que, al haber dejado la puerta del baño entreabierta para evitar pillar el cable del cargador del móvil, ni siquiera podría contar con oír el ruido del pomo de esta última si a un colgao travestido le diera por entrar a apuñalarme.

17052010914– Dentro de la bañera: el terror de la incertidumbre –

¡Cawentó! –me he dicho- ¿Y qué hago?

17052010911 – Dentro de la bañera 2: la solución ideal –

Sí: me he duchado con la cortina parcialmente descorrida y en algo menos de un minuto, champú y acondicionador incluidos. Atención al detalle del cargador del móvil, el culpable de todo.

17052010918

– Contrapicado desde la bañera –

 

¡Por todos los seres del Reverso Tenebroso! ¿Qué cojones es eso que asoma tras la puerta? ¿Es un pie?

Bueno, he de decir que esta vez he salido ilesa. Espero no haber causado goteras a los vecinos de abajo:

17052010910 Sí, ya sé que no se ve muy bien, pero hasta el radiador chorreaba

Es que ya me estaba poniendo en lo peor, como buena meyder.

Lo peor:

 

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