Estoy preocupada. Últimamente he visto incrementada mi ansia por destrozar coches estacionados, aun encontrándome en proceso extra-premenstrual. ¿Y a qué se debe esta agresividad repentina? –se preguntarán ustedes. La respuesta es bien sencilla: a la cantidad de GENTUZA que aparca su coche como caiga, sin molestarse en hacer el par de maniobras que permitirían aparcar a otro vehículo junto a él.

De un tiempo a esta parte, y cada vez con más frecuencia, mi alegría al encontrar un hueco donde aparcar se ve truncada tras descubrir que algún jolagranputa conductor insolidario y sin escrúpulos se las ha ingeniado para no dejar espacio suficiente. Parece ser que eso de pensar en los demás no va con ellos.

Por todo ello, y con el fin de canalizar mi agresividad hacia otras vías que no ocasionen daños materiales, hemos decidido exponer aquí, y a partir de ahora, los casos más sangrantes de acaparadores de aparcamiento, sociópatas al volante que nunca debieron existir y que merecerían ser escupidos tras encontrar su coche apto para el desguace.

Invasion_ladrones Seréis señalados y traídos hasta aquí

HOY: DEJAD QUE LOS MINUSVÁLIDOS SE ACERQUEN A MÍ

Ubicación

Galapagar (Madrid)
El Mundo Helado de Galapendor (jerga vader)

Marca

Opel

Color

Azul oscuro

Fecha/Hora

24 de Abril de 2010/16:04 h

  Opel Galapagar

A este conductor habría que meterlo dentro del contenedor de basura para que le pierda el miedo. Y es que la terapia de choque está justificadísima en algunas ocasiones.

No sé, puede que sean vaderexageraciones mías, pero creo que no es necesario dejar un metro y medio libre delante para asegurarte de que podrás sacar el coche sin problema. A este gandul le habría bastado con soltar el freno de mano y acercar el morro del coche un poco al bordillo amarillo, y yo podría haber aparcado justo detrás, entre él y la plaza de minusválidos, ocupada en la imagen por un Nissan Micra.

Opel Galapagar2

En esta vista el hueco parece más grande, pero ¡por Orion que no lo es! Cabe la posibilidad de que el conductor del Opel, en un arranque de solidaridad, decidiera impedir que nadie aparcara no ya detrás suyo, sino delante del Nissan de la plaza de minusválidos para facilitarle a éste la labor de tener que salir de ahí en algún momento.

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