Queridos todos:

Hoy he cometido un error imperdonable para una Vader de pro como yo. Reconozco que mi primer impulso ha sido ocultarlo a toda costa, pero ¡qué coño! voy a compartirlo con vosotros para que nunca jamás se repita.

Mi nave se encontraba aparcada y fue golpeada por un Sith que pilotaba una Audi de titanio, apareciendo, por tanto, un bollo de dimensiones considerables en la carrocería. Afortunadamente, el piloto de la Audi dejó una nota en la que me facilitaba todos sus datos. Como soy nueva en la zona no conozco ningún taller concertado con mi seguro, la Mutua Nabooleña Autonavilista, así que tuve que dejar mi trabajo de estudio de los Sith lugareños para dedicarme a la búsqueda de un taller concertado que me permitiera dejar allí la nave y volver a patita a mi solución habitacional. Enseguida me percaté de que no había demasiadas posibilidades, así que llamé al que menos lejos me pillaba. Me cogió el teléfono un muchacho que, amablemente, denegó arreglarme la nave argumentando que sólo reparaban las de una marca determinada que, desde luego, no coincidía con la mía. Sin embargo, el amable muchacho me facilitó los datos de un mecánico amigo suyo que tenía un taller concertado con la Mutua Nabooleña en el planeta Villalba. ¡Pero yo no tengo aquí a nadie que me pueda llevar hasta Villalba! -exclamé desesperada. No preocuparse -contestó el muchacho. Mi amigo te recoge la nave, la repara y vuelve a llevártela a casa. De esta forma conseguí el móvil de Ismael, mecánico de Villalba.

Efectivamente Ismael se está encargando de todo y acaba de llevarse mi nave para que la periten en boxes. Cuando le di las llaves de la nave recordé que tenía todos los papeles en el otro bolso, así que fui a por ellos en un momento para que se los llevara, todo por evitar problemas en caso de que le parara la guardia imperial.

Acabo de darme cuenta de algunas cosillas:

  • Mi nave se la ha llevado un extraño del que sólo sé que se llama Ismael y del que únicamente conozco su número de móvil.
  • El taller está en Villalba, según me dijeron. Desconozco la dirección y su nombre comercial, si es que existe.
  • Todos los papeles de la nave están en su poder.
  • Ahora sé que soy completamente lerda. Acabo de quedarme sin uñas que morder.

Por un lado me gustaría llamarle para asegurarme de que no se trata de una banda organizada de ladrones de naves, pero por otro lado temo meter la pata, pues cabe la posibilidad de que Ismael sea todo un ejemplo de honradez y jamás se haya planteado dedicarse al robo de forma profesional, y yo, con mi llamadita que no viene a cuento, le haga pensar en ello y me quede sin nave por histérica.

 

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