Sé que era un secreto. Nadie más debía conocerlo. Pero en Loca Academia de Vaders se nos están acumulando las cartas de los fans rogando información sobre este sitio. Ante el interés suscitado, la academia ha enviado a dos estudiantes en prácticas armadas de minifalda escocesa, calcetines de lana, manoletinas, chicle de fresa y boli bic. Papel no les hemos dado, que en el bar Ávila hay servilletas de sobra.

El Emperador Félix Palpatine junto con la Senadora Sita, su encantadora esposa, regentan este bar de barrio al que acudimos habitualmente porque es como estar en casa. Lugar de reunión en el que las vader descansamos del estrés de comportarnos como vaderpijas. Allí nos mezclamos con gente normal para no olvidar nuestros orígenes.

Este sitio tiene una particularidad que podría clasificarse como un expediente x: sabes cuándo llegas pero no cuándo saldrás. De hecho se han dado jornadas de más de 8 horas apoyados en la barra. Creemos que el bar Ávila en realidad es un agujero negro perpetrado por Gallardón y que las obras de la M-30 sólo fueron una excusa para enmascarar tan perverso plan. Así lo afirma mi amigo Gandinga en esta entrada de su blog dedicada a nuestro templo Vader.

¿Dónde está?

C/ Jaime Vera, 12 (esquina con calle Doña Urraca).

Teléfono 91 464 30 52. Cierra lunes y agosto. Abierto desde las 7:30 de la mañana. A diario cierra a las 23:30 h. Los fines de semana, una hora más tarde.

¿Qué tiene de especial?

Todo. El barril es de Mahou, tienen Ruavieja, el café está buenísimo, la comida es espectacularmente buena, la relación calidad-precio es muy razonable, siempre hay papel en el baño, está todo super limpio y, sobre todo, Félix y Sita son encantadores y atentos.

Sin más dilación, pasamos a mostrar el trabajo de campo hecho por nuestras alumnas:

Entrevista al Emperador Félix Palpatine

Bar Ávila. 19:30 h. Félix Palpatine se dispone a cortar jamón con un cuchillo tipo hoz (como el mago).

LOCA ACADEMIA DE VADERS: ¿Cuánto tiempo hace que abrió el bar Ávila?

FÉLIX: Hace 40 años.

LADV: ¿El local es propiedad vuestra?

F: No. El local es alquilado. Es un bar familiar que abrieron mis padres.

LADV: ¿Cuál es la especialidad de la casa?

F: Comida casera y tapas (yo añadiría que están especialmente buenas las croquetas y la oreja)

LADV: ¿Dais menú del día?

F: Sí, menú de 10 € de martes a viernes (lunes cerramos). Los fines de semana no ofrecemos menú.

LADV: ¿Quién se encarga de la cocina? ¿De dónde le viene esta destreza?

F: Cocina Sita, mi mujer. Aprendió a cocinar en un restaurante de la C/ Galileo.

LADV: ¿Qué tipo de clientela frecuenta el bar Ávila (aparte de colgaos como nostros)?

F: Aquí viene sobre todo a comer gente trabajadora.

LADV: ¿Se liga mucho teniendo un bar?

F: Nada.

LADV: ¿Te gustaría que tus hijos continuaran con el negocio?

F: No.

LADV: ¿Qué es lo que menos te gusta de tu trabajo?

F: Todo.

LADV: ¿Y lo que más?

F: Los clientes.

LADV: ¿Cuál es el cliente más raro que has tenido?

F: No puedo decirlo (en sus ojos se percibe que no se refiere a nosotros, lo que implica que hay gente aún más rara. Necesitamos acudir más veces para conocerlos y sociabilizar con ellos).

LADV: Si un borracho se pone pesado y te pide más alcohol ¿cómo le niegas una copa?

F: A los borrachos no se les puede decir “no te pongo más”. Hay que convencerlos.

LADV: Si viniera Isabel Preysler al bar Ávila ¿qué le ofrecerías?

F: Le encantaría la cocina de la casa, especialmente las croquetas.

LADV: ¿Vienen muchos pijos por aqui?

F: No suele venir gente pija, pero cuando lo han hecho no han dado demasiados problemas.

Fuera de los micrófonos, y ahondando en la especialidad croquetil, Félix nos confesó que cierto actor juvenil (cuya identidad omitiremos por respeto a nuestro templo secreto), cliente habitual del bar, ha encargado en alguna ocasión cantidades ingentes de croquetas para llevarlas al rodaje de una serie de mucho éxito (y dudoso gusto) en la que trabaja. Espero que Sita tenga reservas de croquetas, no vayamos a quedarnos sin ellas por culpa de esa gente.

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