Aunque soy arandina toda la familia de mi madre es natural de Yeste, un pequeño pueblo albaceteño ubicado en la unión de las Sierras de la Sagra, Alcaraz y Segura. Cuando iba allí de pequeña me avergonzaba un poco el acento y vocabulario que empleaban mis abuelos, pero en un momento dado empecé a verle la gracia. Por ello cuando descubrí La Hora Chanante no me sorprendió demasiado oir ciertas expresiones:

A cascoporro – Mucho.

Gambitero – Que no para en casa, que sale mucho.

Regomello – Hambre, sensaciones en el estómago.

Regulero – Que no está bien pero tampoco demasiado mal.

Tunante – Golfo.

Tollina – Hostieja.

No te digo ná y te lo digo tó – sobran las explicaciones.

Quedarse privado – desmayarse.

Vete a zurir mierdas con un látigo – vete a la mierda.

– …

… pero sí me hizo gracia el hecho de que unos tíos le sacaran partido a esto. Nunca se me ocurrió alardear de ello, pero ni por asomo. Así que me pareció genial desde el primer minuto que alguien lo hiciera.

Por otro lado, aunque Yeste es un pueblo pequeño, resulta que es uno de los más grande de la comarca (tiene incluso un hotel). En los alrededores de Yeste hay varios pueblos, entre ellos los pueblos en los que se rodó Amanece que no es Poco, de José Luis Cuerda, película de la que soy una auténtica fan y que habré visto una veintena de veces. Y aunque no sea un dato demasiado interesante, parece ser que allá por 1987 parte del equipo de rodaje de la peli se alojó en el hotel de Yeste, lugar donde mis padres celebraron su convite de boda (tranquilos, ellos son tan insoportables como yo y a su boda sólo asistieron los padrinos y unos actores para ocupar sitio en las fotos). Así que, queridos fans de Amanece, ya teneis otro motivo más para envidiarme y llamarme perra.

Pues bien, direis ¿y por qué salta esta tía de LHC a Amanece? ¿Ha perdido la cabeza definitivamente? Es posible, pero en ningún caso sería ésta la prueba.

Este mes de Julio se cumplió el vigésimo aniversario del estreno de Amanece que no es Poco, motivo  más que suficiente para que Abycine (Festival de Cine de Albacete) haya dedicado el verano a rendirle un merecidísimo homenaje a esta genial película. Una de las acciones que está llevando a cabo es la producción de un cortometraje que trata de revisitar la película y sus personajes y ¡adivinad quién la va a dirigir y protagonizar! Pues sí (ya no me llamais loca ¿verdad tunantes?) los mismísimos chanantes – ahora Muchachada Nui – serán los encargados. Y no es de extrañar. El humor chanante podría definirse perfectamente, al menos en mi opinión, como un híbrido entre el surrealismo de los personajes y situaciones de Amanece y la genialidad absurda de Faemino y Cansado. Y es que ellos nunca han negado ambas influencias, si no leed el siguiente extracto de una entrevista a Joaquín Reyes:

“Aunque pienso que hay cosas de la tradición humorística española que tienen cierta caspa, nos han influido tanto las películas de José Luis Cuerda como Faemino y Cansado“.

Pues desde este humilde weblog, y con el poder que nos ha dado el Imperio, quisiera dedicarle mi particular homenaje a esta pinícula cuyas frases no me canso de repetir a la menor ocasión. Y es que si algo me llama la atención es que no deja a nadie indiferente cuando la ve: o le encanta o le horroriza. Bravo por los primeros. También es curioso que cuando la ves por segunda vez descubres cosas en las que no habías reparado. Pero es que durante el tercer visionado vuelve a ocurrir lo mismo.

Para empezar quisiera compartir con vosotros una de mis escenas favoritas. Se trata de lo que les ocurre a 3 chavales cada tarde cuando vuelven del colegio a casa:

Y, para terminar, os cuelgo este video sobre el homenaje que se le ha hecho en Ayna, uno de los principales pueblos donde se rodó:

Pues nada, me marcho a leer Luz de Agosto de Faulkner porque ¡yo no aguanto este sindiós!

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