El mundo textil de la ropa interior lleva años jugándonosla a todas las vaders y afines. Nosotras, acostumbradas a sufrir en silencio y a esconder nuestras vergüenzas como si no existieran, estamos hartas de soportar la incompetencia de los fabricantes de bragas quienes, según hemos constatado, desconocen por completo las necesidades de los usuarios.

Las bragas presentan errores elementales de diseño que hacen que su funcionalidad se vea limitada. Desafortunadamente, el público al que se destinan estos productos está acostumbrado a manejar dispositivos bien repletos de defectos de serie, bien implantados específicamente para que impere la incomodidad y, por qué no decirlo, el sufrimiento en su sentido más amplio (tacones, tangas, cera caliente, hijos…). Con esta premisa es fácil comprender que los usuarios de bragas apenas protesten por la ineficacia de su detalle más importante: el chochero (sí; la calle ha hablado y parece ser que se llama así).

El chochero es una capa extra de tela superpuesta. Su principal función consiste en asegurar que el área de impacto de diversos fluidos queda reforzada. De este modo el flujo vaginal, por ejemplo, difícilmente ha de traspasar hasta incidir con el pantalón, lo que debería dotar a la usuaria de gran autonomía.

Sin embargo, las prestaciones del chochero no son todo lo satisfactorias que debieran. Su optimización sería  mejorable si alguien se molestara en configurar una adecuada ubicación del mismo.

area-impacto (1) Área de impacto de fluidos

Como vemos en esta imagen tan ilustrativa, el área de impacto de fluidos queda totalmente externa al chochero, limitando sus posibilidades en ciertas situaciones. Un par de centímetros más de tela serían suficientes para conseguir un acabado perfecto del refuerzo. El diseño tradicional, tal y como viene fabricándose, lo vemos más dirigido a jóvenes o entornos de uso muy específicos.

Nos vemos obligadas a citar como ejemplo representativo el bochornoso caso del salvaslip, cuya forma y tamaño son muy similares al del chochero. Es fácil llegar a la conclusión de que el salvaslip no es más que otro refuerzo extra de ayuda al chochero y parecería lógico pensar que debe adherirse justo encima de éste. Bien, pues resulta que no. El salvaslip ha de colocarse por delante del chochero, asegurándonos de que cubre el área de impacto marcada en la imagen anterior. Que una adecuada colocación del salvaslip consista en burlar los límites del chochero, representa la prueba irrefutable de que existe un terrible error de diseño de nuestras bragas.

Bueno, eso y esta foto que he encontrado por ahí.

bragas

Por tanto, queridos fabricantes de bragas:

EL CHICHI ESTÁ MÁS ARRIBA, entérense de una vez. 

 

Por fin la segunda (y, afortunadamente, última) parte de este documento estremecedor que demuestra empíricamente que 2009 nunca debió existir.

3.- ADAPTACIÓN AL MEDIO HOSTIL: MI NUEVO HOGAR05032009500

Vivir en una buhardilla podía parecer una buena idea. Eso de dormirte viendo las estrellas y los murciélagos a través de la Velux pintaba muy bien.

Nueva Lección: si vas a ventilar la habitación, asegúrate de que no esté granizando. Pero si la has cagado como yo, no es necesario correr para arreglar el desaguisado. El granizo del suelo resbala.

 

 

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Una persiana parecía un objeto simple e inofensivo. ¿Recordáis esas persianas verdes cuya única misión consistía en enrollarse sobre si mismas? Pues ésta es azul. Conseguir dos lamas paralelas se convirtió en un reto difícil, muy difícil . Ahora conozco el secreto.

Nueva Lección: tirar hacia ti o hacia la izquierda: persiana sube. Tirar hacia la derecha: persiana baja. Espero que no tenga más posiciones. De todas formas, lo he apuntado.

 

 

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Ésa es mi espalda. Bueno, parte de ella y de mis nunca suficientemente valoradas posaderas, eso sí, con un abrigo por encima. Como podéis observar, este abrigo lleva una trabilla con dos botones. En un momento dado uno de ellos se descosió, concretamente el de la izquierda, y tuve que coserlo yo misma. Veamos el resultado:

 

 

 

 Cosido monger

Varios días anduve por ahí de esta guisa hasta que Zam Wesell me acompañó al interior de un cajero barajando la posibilidad de hacer una nueva mudanza. Entonces, gracias a la iluminación artificial, lo vio. Sus carcajadas me hicieron sospechar que algo no iba bien. Supongo que no pudo reprimirlas (ella es más de callarse y dejarme hacer el ridículo unos días más) y acabó confesando.

Nueva Lección: quizás no sea tan conveniente tener a la Sra. Garland a más de 50 Km de distancia. Ella habría sabido que hay que mirar dónde coser el botón. Por lo visto no vale un trozo de tela al azar.

 

 

Secadora

 

 Mi nueva guarida me daba derecho a utilizar un electrodoméstico entonces desconocido para mí: la secadora. Enseguida comprobé todas sus virtudes: me permitía tener mi ropa preparada en una tarde sin usar tendedero alguno ni depender de los ratos de sol y, lo más importante, evitaba que utilizara la plancha. De verdad, os prometo que la ropa sale seca y preparada para guardar. Un gran descubrimiento, un regalo de los dioses, la panacea de la arruga ¡cómo iba yo a dejar de meter ahí ni una sola prenda! 

 

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He aquí cómo acabaron el año mis sostenes, mis puntales ergonómicos, mis encofrados de la pubertad… todos listos para tirar a la basura. Algunos tuertos, otros totalmente mutilados… un desastre de la ingeniería lenceril.

Nueva Lección: no se pueden meter los sujetadores en la secadora, especialmente si tienen aros. En poco tiempo empezarán a salirse y puedes perderlos en cualquier bar o, en el peor de los casos, morir degollada cuando se te claven en el cuello.

 

 

4.- TIMOS Y DESENGAÑOS.

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El paintball no es tan divertido. Y sí, “eso” es un bolazo y pica. Si algún desalmado intenta convenceros para que juguéis a esto ¡huid! Probablemente él sea habitual y tenga incluso equipación propia, se cebará con vosotros y os dejará marcados y arruinados, pues querréis aniquilarlo y compraréis varias recargas de bolas. Es que los puñetazos, por lo visto, no valen.

 

 

Espidifen alb

El Espidifen original siempre fue bueno conmigo. Le debía fidelidad, pero ahí estaba en la farmacia el nuevo Espidifen sabor albaricoque, mirándome fijamente e incitándome para que lo eligiera a él. La tentación me venció y sucumbí ante el encanto de la novedad. Gran cagada. Me compré una caja entera.

Os recomiendo que no lo probéis bajo ningún concepto. Es un fraude similar a cuando sacaron los dentífricos de sabor naranja, ¡puaj! 

 

 

Pero la lección más importante que me ha dejado 2009 es que, aunque seas un auténtico desastre y un ser lamentable hasta la médula, aunque pretendas vivir como una vader y el resultado siempre acabe en el más absoluto ridículo, jamás debes perder tu identidad de loser. Ni siquiera en la boda de tu primo (aunque te hayan obligado a disfrazarte de niña repollo).

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Quiero aprovechar estas últimas horas del año para decirlo ya de una vez por todas: 2009 ha sido un año de mierda, un cúmulo de despropósitos. Mirad si no:

1.- MI CUMPLEAÑOS EN 2009.

No es de recibo pasarse la tarde anterior preparando una suculenta tarta de queso para acabar como acabó: entre mi estómago y mi cubo de la basura. ¿Y todo por qué? Pues porque, aun habiendo convocado a un determinado número de humanoides y androides, servidora amaneció de esta guisa:

Conjuntivitis Mortal... ¡Felicidades!

Pero la tarta estaba hecha ¡y por mí! No tuve más remedio que apagar las velas sola y tuerta. Bueno, no tan sola, que mi gata se sentó a la mesa. Tuvimos una charla interesantísima, lo reconozco, especialmente porque, por fin, alguien me dejaba hablar. Me despaché bien a gusto, que una ocasión como ésta no la veo yo todos los días, ni siquiera con los dos ojos sanos.

De la charla con mi gata aprendí una lección valiosísima: para celebrar algo, sal e invítate a una ronda si puedes, pero nunca lo prepares tú. Si te es imposible, como es el caso, ponte el anillo, hazte invisible y que te busquen.

Evidentemente, no hubo más remedio que posponer la celebración. Pero algo que había empezado tan mal, sólo podía acabar de una manera: peor.

Mara Jade celebra su cumpleaños en un hospital tras dar un pequeño tropezón

Afortunadamente, 2009 me dejó una segunda lección: ante un esguince en plena recuperación, si te quitas el vendaje al cuarto día puedes ver cómo será tu pie en modo cadáver. Es genial.

No es Laura Palmer, es el pinrel de Mara Jade. Necrofilia y fetichismo se dan la mano en una sola foto, oiga.

2.- VENDAS QUITADAS DE LOS OJOS.

Tú vives en tu mundo multicolor de ilusión y fantasía. Como te funciona estupendamente, no necesitas que nadie venga a mostrarte la cruda realidad. A continuación, una recopilación de los mejores bocados de realidad que me han pegado en este año maldito.

- Pon el pie junto al de tu abuela. Compara los dedos, ¿no lo ves? Acabarás teniendo los pies igual que ella.

La verdad es que lo sospechaba, pero no lo quería ver. Es muy triste constatar que cuando le sugieres a alguien del trabajo que "corte y pegue", haga acopio de este material.

Tranquilidad, que esto se acaba ya. Mañana (o pasado mañana) podréis deleitaros con otra tanda de subnormalidades y desgracias varias que han hecho de 2009 un año lamentable, todo ello gentileza de esta, vuestra academia.

Vivimos una época difícil en este nuestro Imperio. El que hace unos días era El Lado Oscuro hoy se ha convertido en El Anverso Radiante, a juzgar por la intensidad  lumínica que, en forma de adornos navideños, intenta engalanar nuestro horizonte vespertino-nocturno. En contra de lo que pudiera parecer, LADV no imparte enseñanzas opuestas a la luminiscencia ni intenta adiestrar a sus padawan en teorías absurdas a favor de umbras y penumbras (de hecho poseemos espadas láser high quality que superan el espectro visible), pero hemos podido constatar que el comportamiento de la luz está estrechamente relacionado con el de algunas especies animales, presumiblemente inteligentes. Este descubrimiento nos trae de cabeza. Incluso llegamos a realizar un elevado número de ensayos para comprobar la tendencia natural de la luz a propagarse en linea recta, hecho que nos fascina y del que nos mostramos muy partidarias, ya que no hace daño a nadie. Pero ¿qué ocurre cuando la luz emitida encuentra obstáculos de determinadas formas, por ejemplo puntiagudas? En ese caso la propagación de las ondas deja de ser recta y pasa a convertirse en curva. Este fenómeno se llama difracción y es nefasto, pues distorsiona todos los objetos que se encuentran alrededor. La difracción produce efectos ópticos que alteran nuestra percepción visual del entorno y eso, como comprenderán, nos posiciona cláramente en contra.

Existen varios objetos capaces de difractar, pero vamos a centrarnos en los más peligrosos para la salud: las luminarias navideñas con forma de estrella.

Es evidente que el engendro que aparece en la foto no puede aportar beneficio alguno a nuestra especie. Un estudio reciente de la prestigiosa Universidad de Melchourny (Aldehuela de Jerte) relaciona directamente la difracción de la luz emitida por estas puntas de estrellas con la distorsión de la realidad que sufren los individuos en época navideña. De esta forma, cabe decir que a mayor número de estrellitas colgadas en las calles de una población, más lamentable será el comportamiento de sus habitantes.

Desde LADV corroboramos esta teoría. En las últimas dos semanas hemos sufrido la invasión de miles de emisores estelares de luz con altos índices de difracción. Paralelamente, a medida que la difracción se asentaba en el ambiente, se ha hecho patente el incremento de neurosis colectiva por divertirse con el prójimo, aunque dicho prójimo haya sido un mierda durante el resto del año, es decir, antes de que la difracción distorsionara la realidad visible. El mismo chascarrillo que hoy tiene tanta gracia, en Abril no tuvo ninguna. Incluso puede que resultara ofensivo.

Calculamos que esta pandemia continuará causando estragos durante los próximos 15 días. Pasado ese tiempo desaparecerá drásticamente y todos los hijos de puta volverán a comportarse como tales. Como debe ser. Mientras tanto, querido lector, le recomendamos que siga atentamente las siguientes indicaciones:

  • Cuando se le aproxime un individuo con un rictus bucal que nunca antes había manifestado, huya. Si, además, le mira a los ojos, escóndase.
  • Evite los besos. Si no se han molestado siquiera en saludarle el resto del año, ¿por qué quieren besarle ahora? Éste es un claro síntoma de alteración por difracción estelar.
  • Si alguien se comporta de repente como si le debiera algo, es que le debe algo. No permita que limpie su conciencia en 15 días.
  • Bajo ningún concepto permanezca en ambientes donde se cuentan chistes. Ése es el recurso fácil para la gente sin recursos. Si no puede huir de estos cuentacuentos ávidos de público, al menos evite reírse. No lo merecen.
  • Es posible que tenga que tratar con individuos que, habitualmente, se empeñan en demostrar ante usted su superioridad en ciertos ámbitos (o en todos). En estos 15 días harán un gran esfuerzo por ponerse a su nivel con el fin de ser aceptados por la masa. No les reconozca este esfuerzo. Continúe tratándolos como los seres superiores que son y recuerde que, por mucho que le pese, pasado el fenómeno de difracción volverán a  jugar a humillarle.

Pero estas recomendaciones, aunque útiles, sólo representan una solución temporal a los estragos causados por la difracción lumínica estelar. En LADV abogamos por la erradicación de las estrellas de navidad para acabar con esta plaga que nos acecha.  Queremos gentuza de calidad, gentuza de la que disfrutar durante todo el año. Que nada interfiera en su comportamiento. Por una navidad limpia y honesta.

Como bien sabéis, el Imperio plural que queremos construir desde LADV se trata de un imperio eminentemente femenino, ya que el deber de nuestros siths únicamente consiste en darnos disfrute (y no siempre lo consiguen).

Ante estas circunstancias, en el concilio arcano de Naboo, donde se juntan las máximas autoridades (Mara Jade y yo) tomamos una sabia, a la par que drástica decisión: deportar a todos los siths a la Transatomarporculia, lo que nos permitiría, entre otras cosas, tirar a la basura nuestra Silkepil y rodearnos de androides hembra como C3PA y R2Dedos (lo siento, Gamer).

Una vez eliminados todos ellos, nos encontramos en una disyuntiva: si Darth Vader es nuestro líder, ¿cómo es posible que tenga pene? Si quiere continuar liderando las hordas de Vaders enfervorecidas debería solucionar esta contingencia, hecho que se resolvería con una simple amputación. Total, si ya se amputó las piernas y los brazos, ¿qué trabajo le cuesta cercenarse el pene? Además, en ninguna de las seis películas ha hecho uso de él… Queremos un Darth Vader eunuco y hormonado, con el que intercambiar sujetador y que nos saque del apuro cada vez que necesitemos un tampax. Y que nos acompañe al water.

Con estas premisas en la cabeza, elaboramos un maquiavélico plan de urgencia: secuestrar el casco de Darth Vader, el casco de la vida, para presionarle y que accediera a nuestra más que razonable propuesta.

Arriesgando sus vidas, MJ y Zam acceden a la cámara de meditación y perpetran su plan. Tienen a bien, eso sí, dejar una nota de secuestro.

Nota de secuestro

Transcripción:

Sr. de la Guerra de Las galaxias:

somos unas ’sin techo’  furiosas y tú lo BAS a pagar. Cuesta creerlo. pero es así.

HEMOS atrapado tu máscara. QUEREMOS rescate O la

romperemos. HA LLEGADO LA HORA DE LA VERDAD, ¡PREPÁRATE! monstruo.

nos gustan Las amenazaS.  Somos guapas y morbosas perO maltratadas por la vida.

estamos mongolaS.

recibirás INstruCciones para liberarla.

nos vemos en El infierno.


somos las

LAS MEJORES

Ya te habrán contado lo buenas que

somos. Disfruta tú también de nuestras

matanzaS.

Nos recomendarás a tus amigos.

Una vez con el casco en nuestro poder, se hizo imprescindible trasladarlo a un lugar seguro, alejado de la guardia imperial, aún fiel a su ídolo caído y amputado (aunque no lo suficiente).

To be continued…

Ése ha sido uno de los titulares de la sección de deportes de Noticias Cuatro (edición noche), con comentaristas hablando sobre un tema tan crucial en mi vida mientras pasaban varias imágenes de vídeo por si hiciera falta alguna aclaración, que bien se sabe que una imagen vale más que mil palabras, especialmente si salen de la boca de según quien.

Casillas se afeita. Gracias, Manu Carreño y Nico Abad. Por cierto, ¿qué nombres son esos? ¿para ser comentarista deportivo no se puede tener un nombre completo? ¿da menos caché? ¿qué es Nico exactamente? En cualquier caso os habéis ganado la extra de navidad con vuestro esfuerzo, nadie puede poner eso en duda. ¿Y mañana qué podréis ofrecer a los intrépidos televidentes (me encanta la palabra televidente por hortera, no lo puedo evitar) ávidos de cotilleos noticias deportivas? Espero ansiosa el anuncio de la próxima ducha de Casillas.

Y es que, como dicen por ahí, el fútbol es así. ¿Y cómo es exactamente?

EL MUNDO DEL FÚTBOL, POR MARA JADE GARLAND:

El fútbol es un deporte que, aún hoy, sigue considerándose eminentemente masculino. ¿Masculino? ¡Ja!

Perdonen mi nivel de garrulez, pero a un tío que se va con otros tantos en manada a pagar un pastizal por entrar en un recinto con un bocadillo en el bolsillo de la chupa para comérselo mientras ve a un grupo de metrosexuales millonarios y uniformados luciendo cuerpos recién depilados, peinados estrafalarios, mechas, reflejos, baños de color y tatuajes monísimos, dando pataditas a un balón NO PUEDO considerarlo masculino. No sé, debe ser cosa de alguna alteración en mi nivel de estrógenos, bien por defecto bien por exceso, quién sabe, pero un homínido que disfruta ante semejante espectáculo de glamour y césped me despierta la libido menos que una silla.

En el fútbol no hay hombres capacitados para satisfacer mis necesidades más primarias, hay otra cosa. Tengo pruebas:

TITULARES DE NOTICIAS FUTBOLERAS QUE PRUEBAN QUE EL FÚTBOL ES MUY GAY:

¿Es ésta la ropa interior que usan Guti y sus amiguitos? Llamadme loca, pero no me sorprende.

Yo leo esto y pienso, por supuesto, en la depilación láser ¡y Guti seguro que también! Cuando abrí la noticia me percaté de que se referían a LOS PUNTEROS LÁSER EN LOS OJOS, pero ¿qué titular ponen para que sirva de gancho? ¿eh? ¿eh?

¿Hemos llegado al punto en el que los aficionados se preguntan quién no debería faltar ahí? Pues sí, lo hemos hecho.

Joer, ha sido ganar al Madrid y ¡hala! ¡todos a depilarse! No me digáis que no parecen los de Il Divo. ¿Y qué parecen, a su vez, los de Il Divo? Cawentó.

Hola de nuevo, amiguitos.

No podíamos seguir adelante con nuestras confesiones vergonzantes sin hacer un alto en el camino en uno de los días más degradantes de Mara Jade, el día en que dejó de ser una beyder de pleno derecho para convertirse en una verdadera meyder

Todo empezó con un plan ingenuo e infantil. Ir al parque de atracciones.

Pertrechados con nuestras mochilas y cremas hidratantes hacia allí enviamos una expedición Vader. En las mismas puertas, recibimos la pulsera que nos iba a permitir subir en todos los artilugios infernales del mundo mundial. Primer percance: Mara Jade no se la sabía poner, solicitó ayuda imperial a Zam Wessell que, con la gran fuerza que la caracteriza se la apretó hasta el infinito, provocando un doloroso principio de gangrena. Nos dirigimos a las cabinas de información para contar nuestras penurias y allí se produjo la siguiente escena:

ZW: -Oiga, por favor, mi amiga Mara Jade está al borde del colapso por la pulsera. Se la he apretado torpemente.

MJ: Sí, torpemente me mata.

ZW y MJ a dúo: Killing me torply with his song, killing me torplyyy…

Eso sí, la cantamos pensando en Roberta Flack, por supuesto, nada de versiones mediocres como la de Fugees (que se asemejan a una jauría de gatos en celo) y mucho menos la versión de Pitingo, pues desde LADV nos declaramos fervientes pitingófabas.

Una vez solventando el primer percance, Mara Jade se asustó de cuanto artilugio mecánico veía y decidió adquirir el papel más bajuno que puede haber en una visita al parque de atracciones: el de mochilera.

4 ojos

No le daba miedo dormir en un campo de tiro, no, rodeada por paintboleros hormonados, pero sí subir en el Látigo… Al menos, cuidó mochilas y gafas ajenas. Útil sí, pero meyder.

Tras horas de presión psicológica conseguimos que subiera al tiovivo. Intentó subir a una liebre (era el animal más bajito de los alrededores, pero un ágil y rosado muchachico se adelantó). Finalmente, pudiendo haber elegido una carroza como cualquier digna señorita o un blanco corcel, optó por la única opción viable: montar en un cerdo.

Puro jabugo, oiga

Al fin y al cabo eso es algo bastante más frecuente.

Hoy, día 1 d.L.V. (después de López Vázquez) -quien nos deja un panorama desolador en este nuestro cine, abandonándonos a la merced de niñatos afónicos y susurradores exentos de capacidad para desarrollar una vocalización creíble, y cuya máxima representación es ese engendro postmoderno y anoréxico de Juana Nimri, la antítesis de Gracita Morales- me dispongo a rendir un sentido homenaje a este hombre hablando de nuestros mayores, esos individuos que caminan despacito y tienen muy mala leche.

A la tercera edad le importa un pimiento la opinión que el resto del mundo pueda tener sobre ellos. Están de vuelta de todo y eso se nota, a veces demasiado. Si a una abuela le apetece pelarse una naranja en el autobús a las 7:30 de la mañana, se la pela. Si se la pela todo, más aún una naranja, sin que le importe una mierda que el ácido aroma cítrico penetre en la pituitaria de servidora con consecuencias devastadoras para toda la mañana. Y que se esté planteando prohibir subir al bus con mochila… estamos en un país de gilipollas.

La tercera edad es plenamente consciente de que tiene una serie de derechos adquiridos. Se han pasado toda la vida pagando impuestos para que ahora nosotros disfrutemos de ciertos privilegios; por eso, si les apetece conducir a 60 por el carril central de la autovía, lo hacen, que por algo es suya. Como si quieren ir por la izquierda. Se reprimen porque temen por su integridad física, ya que los demás circulamos como locos al doble de su velocidad. Otro factor que influye en esta decisión es la valiosa aportación de Manoli, copiloto de cardado morado que utiliza como sistema de seguridad anti golpes un bolso negro que sujeta con ambas manos firmemente sobre su pecho.

Estos derechos adquiridos les dan pie, también, a evitar esperar turno en algunos sitios. Utilizan las artimañas más  inverosímiles para chulear al primero que se les ponga a tiro. En LADV hemos elaborado un análisis comparativo entre varios establecimientos, llegando a la conclusión de que debemos reforzar nuestra atención para que no se nos cuelen en los siguientes (por orden de peligrosidad):

  • Nº1: Tiendas de alimentación.
  • Nº2: Administraciones de lotería (ganando cada vez más adeptos entre el Mundo Viejuno, cuidao)
  • Nº3: Bancos y Cajas de Ahorros (¿aho qué?)

No suelen generar polémica, ya que son unos auténticos maestros en el arte de colarse, pero algunas veces se pueden apreciar encontronazos de lo más barriobajero, especialmente ante una situación no prevista por ellos: dar con otro awelo en plena operación. En este caso, querido lector, lo mejor que puede hacer es huir lo más lejos posible. De no hacerlo correrá el riesgo de terminar siendo apaleado por ambos individuos, quienes aunarán la fuerza de sus bastones en contra de usted.

Otro tema aparte es el transporte público, y es que un individuo de estos armado con un abono transportes naranjita es un peligro para la sociedad. Aunque les sale barato, entienden que su deber es amortizarlo a toda costa; por ello se desviven dando varias vueltas en autobús, aun siendo hora punta (ellos suelen madrugar) y corriendo el riesgo de recibir empujones. En el trayecto suelen planear en qué mercado darán su próximo golpe revientacolas mientras ocupan los asientos, sólo por joder. No crean que exagero ¡en absoluto! Yo he visto cosas que vosotros nunca creeríais. He visto una horda de ancianos más allá de Orion pelearse en el bus por ocupar la zona destinada a minusválidos para, minutos después, ponerse de acuerdo para emprenderla contra un chaval cuyo único crimen era, precisamente, padecer una minusvalía que le obligaba a utilizar una silla de ruedas y, por tanto, ocupar el área destinada a tal efecto. He visto bastones golpeando la silla y al minusválido saliendo del bus en la siguiente parada, absolutamente acojonado, mientras los venerables ancianos le propinaban toda serie de insultos.

Podría seguir hasta el infinito, pero no me dejan escribir entradas demasiado largas. Además, me tengo que ir.

Total, que ya llevábamos tiempo sin cabinas.

:(

… o esas cosas raras que sólo me pasan a mi.

Para los que no estéis al tanto (o para quien quiera recordar), los antecedentes del pijo Sith ER aquí.

Después de algún tiempo, ER me citó en La Latina, una barriada imperial en la que abundan los perrifláuticos Sith antisistema con ropa andrajosa de marca y coche comprado por papá. El encuentro fue como lo eran todos, frío, distante y totalmente antinatural.

Deambulábamos ambos por callejones siniestros en busca de una cantina mientras él lucía orgulloso su pecho palomo y yo, pobre de mi, no tenía nada de qué hablar, cuando se nos acercó un muchacho. ER y él se saludaron efusivamente. Resultó ser ¡oh casualidad! uno de sus mejores colegas y compañero de golf al que yo, por supuesto, no conocía. Era mucho más feo que ER y mucho mejor persona o, al menos, eso parecía.

ER no tardó ni un segundo en obligar a su amiguito a participar en nuestra cita.

Entramos los tres en una de las cantinas y pedimos unas cervezas. En el otro extremo de la barra había tres mozuelas de aspecto vader. ER comentó que creía conocer a una de ellas.

Una hora después tuve que hacer una visita al excusado y, cuando salí, me di cuenta de que la franja de barra que teníamos ocupada dos minutos antes, estaba vacía.

¡Glups! Se han ido sin mi, pensé.

Pero no. Eso deberían haber hecho. El amigo de ER estaba hablando por teléfono en la calle. A continuación visualicé a ER, que me hacía señas junto con la mozuela a la que creía conocer.

¡Qué lamentable!. Ha esperado a que me fuera a mear para hablar con ella. Eso debe ser por algo.

Me acerqué hasta donde estaban (el amigo de ER seguía en la calle).

ER: Mara Jade, te presento a Analí.

ANALÍ: ¡Hola Mara Jade! Perdona, pero tu cara me suena muchísimo.

MARA JADE: Jo, pues a mi la tuya, no. Pero yo soy un desastre.

ANALÍ: No sé… quizás del curro. Yo trabajo con niños.

MARA JADE: Yo me los como, así que no va a ser de eso.

ANALÍ: Pues no sé… ¿dónde vives?

MARA JADE: Allá en la 3ª constelación intergaláctica.

ANALÍ: ¡Jodeeeer! ¡Ya está! ¡Tú eres amiga de Zutanita! Ya me acuerdo de ti.

MARA JADE: ¡Coño, Analí! ¡Es verdad! La compañera de curro de la Zuti.

ANALÍ: Hombre, claro, como que yo he estado ya dos veces en el cumple de Zuti.

MARA JADE: Entonces también has estado en el mío, que la Zuti y yo lo celebramos siempre juntas porque nos llevamos un día.

De pronto percibí el desinflado del pecho palomo de ER. Su cara comenzó a adquirir una tonalidad verdosa. Eso me gustó.

ER: ¿Nos vamos a buscar a mi amigo a la calle, Mara Jade?

MARA JADE: ¿Estás de coña? ¡Perdone! ¿nos puede poner otro reo por aquí?

ANALÍ: ¿Y tú de qué conoces a ER? Es que lo estoy flipando.

ER empezó a pasearse nervioso por la cantina.

MARA JADE: (caña en mano) ¡Bah! De una noche por ahí, ¿y tú?

ANALÍ: ¡Jajaja! Yo también, pero ya le di boleto.

MARA JADE: Pues creo que yo se lo acabo de dar. ¿Brindamos?

Efectivamente. No hizo falta hacer nada más.

… tomando la píldora y 7 de descanso. O de lo que ahora mismo debe estar arrepintiéndose no haber hecho la mamá de nuestra amiga Samantha Villar quien, en un alarde de profesionalidad y rigor periodístico, se ha visto involucrada en un robo de chatarra.  Si seguís el enlace, os ruego que centréis vuestra atención en la foto. Podréis comprobar la pinta de angelito que tiene el acompañante de Samantha. Y es que ¿quién podría desconfiar de él?

En Loca Academia de Vaders estamos muy sensibilizadas con esta conspiración que, sin duda, alguien está llevando a cabo contra nuestra querida Samantha. No podemos permitir que nadie desacredite la labor de esta gran profesional de la información. Por todo ello, y tras comprobar hasta dónde es capaz de llegar esta valiente, hemos elaborado un listado de futuribles reportajes a llevar a cabo por la única, intrépida y audaz Samantha Villar:

*** 21 días sin lavarse los dientes ***

Café, tabaco, nueces, altramuces, calamares en su tinta, cobre… Durante 21 días, la dentadura de Samantha nos servirá como instrumento para averiguar las consecuencias de la ausencia de dentífrico ante el impacto reiterativo de ciertos productos. Microcámaras de última generación nos mostrarán cómo se van desarrollando las bacterias a tiempo real, mientras una cuidada selección de los mejores especialistas en odontología (encabezada por el único dentista que no recomienda el chicle sin azúcar), nos irá explicando de qué manera comienza a desarrollarse el sarro sobre la dentadura de Samantha, así como otras patologías igual de interesantes como son la gengivitis, el linfoma maligno o la periodontitis.

*** 21 días sin cagar ***

Mucho más difícil que el ya emitido “21 días sin comer” ¡qué paradoja! ¿verdad? Samantha podrá valerse de cualquier tipo de astringente (lácteos, manzanas, plátanos, arroz…) para conseguir su objetivo. ¿Aguantará hasta el día 21? ¡Seguro que ella puede!

*** 21 días sin tirar de la cadena ***

Este experimento tendrá que llevarlo a cabo nada más finalizar el anterior. Tras cada deposición de Samantha, un selecto equipo de expertos Pachulistas reconocerá y filmará el estado del interior del inodoro, describiéndonos concienzudamente todas las sensaciones que un olfato a prueba de bombas como el suyo percibe. Este reportaje, además, intentará concienciar a la sociedad sobre la importancia del ahorro de agua.

*** 21 días, 21 centímetros ***

Podremos ver a Samantha introducirse diferentes objetos por cada uno de los orificios de su cuerpo, con un incremento de longitud de 1 cm por día. El último día del reportaje recibirá una interesante visita. Lo verá todo muy negro.

*** 21 días sin eyacular ***

Un grupo de varones atados de pies y manos convivirá 21 días con nuestra protagonista. Samantha tendrá que someterlos a todo tipo de estímulos, pero ellos tratarán de evitar la eyaculación a toda costa. Las poluciones nocturnas serán castigadas con la muerte; las demás, simplemente supondrán la expulsión inmediata del individuo. Un equipo de experimentados neurólogos dirigido por el Dr. Foreman (que ya conocerá a Samantha gracias al reportaje anterior), medirá los daños cerebrales que se irán desencadenando en nuestros chicos. Será divertido. Los voluntarios saldrán de allí muertos o con camisa de fuerza.

*** 21 días, 21 gramos. El fin de Samantha ***

El primer día del reportaje, Samantha recibirá una noticia que todos viviremos en directo:  en un plazo de 21 días será ajusticiada ante las cámaras. ¿Cómo se lo tomará? ¿Primará su insinto de supervivencia o la posibilidad de hacer un gran reportaje? ¿A qué dedicará sus últimos 21 días?

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